Por Ing. Samuel Abreu ABC Projects RD | Ingeniería, Desarrollo Urbano y Planificación Territorial | Smart City
Verón–Punta Cana representa una de las expresiones más importantes del desarrollo turístico e inmobiliario de la República Dominicana. Durante décadas, la inversión privada, la iniciativa empresarial y el aprovechamiento de nuestros recursos territoriales han impulsado un extraordinario proceso de transformación económica.
Sin embargo, ese crecimiento nos coloca hoy frente a una pregunta que considero impostergable:
¿Estamos construyendo una ciudad o simplemente acumulando proyectos inmobiliarios dentro de un mismo territorio?
La diferencia es profunda.
Una ciudad no se construye únicamente mediante urbanizaciones, hoteles, centros comerciales y carreteras. Una ciudad requiere continuidad territorial, conectividad, espacios públicos, sistemas ambientales, equipamientos colectivos, infraestructura integrada y, fundamentalmente, una visión compartida de su futuro.
Podemos tener excelentes proyectos individuales y, sin embargo, no conseguir que el conjunto funcione como una ciudad.
Ese es uno de los principales desafíos que debemos afrontar en Verón–Punta Cana.
El territorio no puede seguir planificándose parcela por parcela
Durante años, gran parte del desarrollo de nuestro territorio ha respondido a iniciativas individuales, cada una concebida dentro de sus propios límites de propiedad y conforme a sus objetivos de inversión.
Este modelo ha generado importantes oportunidades económicas. Pero también plantea limitaciones cuando se trata de resolver necesidades que trascienden cualquier parcela: movilidad, drenaje, conectividad, equipamientos urbanos, espacios públicos y protección ambiental.
Una carretera no debería terminar donde comienza otra propiedad si la ciudad necesita que continúe. Un corredor ecológico no debería interrumpirse porque atraviesa distintos terrenos. Tampoco podemos esperar que cada proyecto resuelva aisladamente los problemas de infraestructura que afectan a toda la comunidad.
El territorio funciona como un sistema, aunque la propiedad esté dividida.
Por eso considero que debemos promover una nueva cultura de desarrollo territorial: una en la que los propietarios del suelo no sean únicamente promotores de sus activos individuales, sino participantes conscientes en la construcción de una ciudad.
Esto no significa desconocer la propiedad privada ni limitar legítimas aspiraciones económicas. Significa reconocer que la coordinación territorial puede generar beneficios que difícilmente conseguiríamos actuando de manera aislada.
Un llamado a los grandes, medianos y pequeños propietarios
Quiero dirigir una invitación especial a todos los propietarios de terrenos dentro del Distrito Municipal Turístico Verón–Punta Cana.
A quienes poseen grandes extensiones territoriales, a las familias propietarias de terrenos heredados, a los desarrolladores inmobiliarios y a quienes mantienen parcelas todavía sin desarrollar:
Tenemos la oportunidad de convertir la propiedad individual en una fuerza colectiva de transformación territorial.
No estoy proponiendo que los propietarios renuncien a sus derechos, vendan sus terrenos o entreguen sus decisiones a terceros.
Estoy proponiendo algo diferente: que comencemos a conversar sobre una visión común.
Que identifiquemos dónde deben localizarse los grandes corredores de movilidad; qué espacios necesitamos reservar para parques y equipamientos; cómo debemos conectar nuestros futuros desarrollos; dónde podemos recuperar áreas ambientalmente degradadas y qué inversiones estratégicas pueden aportar valor al territorio en su conjunto.
Imagino una mesa de articulación territorial donde propietarios, desarrolladores, profesionales, autoridades e instituciones puedan compartir información, identificar oportunidades y construir acuerdos voluntarios para proyectos de beneficio común.
Porque el valor de un terreno no depende exclusivamente de lo que construyamos dentro de sus límites. También depende de la calidad del entorno urbano que seamos capaces de crear alrededor.
Parque Vivo Verón Punta Cana: una visión de regeneración territorial

Como expresión concreta de esta filosofía, desde ABC Projects RD hemos desarrollado una iniciativa conceptual que denominamos PARQUE VIVO VERÓN PUNTA CANA.
La propuesta parte de una realidad particular de nuestro territorio: la existencia de antiguas áreas de explotación de agregados que, después de cumplir su función extractiva, presentan excavaciones profundas, depresiones y acumulaciones de agua.
Estos espacios plantean desafíos ambientales, paisajísticos y de seguridad. Pero también nos invitan a explorar posibilidades de transformación.
¿Y si fuéramos capaces de convertir parte de esas antiguas áreas mineras en un gran sistema de restauración ambiental y desarrollo productivo sostenible?
¿Y si los paisajes que antes proporcionaron materiales para construir nuestros edificios pudieran contribuir ahora a construir una mejor ciudad?
Esa es la visión que inspira Parque Vivo Verón Punta Cana.
Nuestro Master Plan conceptual explora la integración de paisajes restaurados, cuerpos de agua recuperados cuando sea técnicamente viable, senderos ecológicos, áreas de recreación, centros de educación ambiental, viveros, energía limpia, espacios culturales y actividades económicas compatibles con la sostenibilidad.
No se trata únicamente de crear un parque recreativo. Se trata de investigar cómo un territorio cuya actividad extractiva se ha agotado podría adquirir una segunda vida mediante nuevos usos ambientales, sociales y productivos.
Donde antes se extrajo valor del suelo, podemos comenzar a generar valor para el territorio.
Debo precisar que se trata de una visión preliminar, no de un proyecto aprobado. Los terrenos pertenecen a distintos propietarios y todavía no existen acuerdos de incorporación. Su eventual materialización requeriría participación voluntaria, estudios geotécnicos, ambientales e hidráulicos, verificación de los derechos y obligaciones existentes, autorizaciones correspondientes y una estructuración económica viable.
Precisamente por eso hacemos pública esta reflexión: para abrir la oportunidad del diálogo.
El verdadero potencial está en la integración

Parque Vivo Verón Punta Cana representa, además, una oportunidad para demostrar que varios propietarios pueden participar en un proyecto territorial común sin que necesariamente desaparezca la individualidad jurídica y económica de sus propiedades.
Podemos estudiar esquemas de integración progresiva, acuerdos de uso, asociaciones de desarrollo, concesiones y otros mecanismos que permitan distribuir responsabilidades, inversiones y beneficios con transparencia y seguridad jurídica.
Un propietario podría participar mediante el aprovechamiento ambiental de una parte de su terreno; otro, mediante instalaciones productivas compatibles; otros podrían incorporarse a corredores verdes o proyectos complementarios.
Las modalidades concretas tendrían que negociarse y evaluarse individualmente.
Lo importante es comprender el principio: la coordinación puede transformar un conjunto de propiedades en un proyecto territorial de mayor alcance.
Y este principio no debería limitarse a las antiguas áreas mineras.
Podemos aplicarlo también a nuevos sectores residenciales, corredores comerciales, áreas turísticas, reservas ambientales y futuras zonas de expansión urbana.
Del ordenamiento territorial a la construcción de ciudad
Nuestro país cuenta con la Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos. Asimismo, en julio de 2026 fue presentado el Plan Municipal de Ordenamiento Territorial de Verón–Punta Cana para su proceso de consulta y aprobación.
Estos instrumentos representan una oportunidad para avanzar hacia una gestión más organizada del territorio.
Pero debemos comprender que contar con instrumentos de planificación no equivale automáticamente a construir una ciudad integrada.
La diferencia estará en nuestra capacidad para convertir la planificación en decisiones, acuerdos, inversiones e intervenciones concretas.
El sector público tiene responsabilidades fundamentales e indelegables en materia de regulación, servicios e infraestructura. Sin embargo, la participación organizada de los propietarios y desarrolladores puede convertirse en un complemento decisivo para ejecutar una visión territorial compartida.
Necesitamos pasar de la planificación entendida como un requisito administrativo a la planificación asumida como una estrategia colectiva de desarrollo.
Una convocatoria para construir el Verón–Punta Cana del futuro

Por estas razones, considero oportuno promover una Mesa de Visión Territorial Compartida de Verón–Punta Cana, como espacio de encuentro y articulación voluntaria entre propietarios, desarrolladores, instituciones y profesionales.
Su propósito inicial no debería ser negociar la venta de terrenos ni promover proyectos inmobiliarios específicos.
Debería ser algo más trascendente: identificar las oportunidades de integración territorial que puedan mejorar la calidad urbana, fortalecer el valor de nuestras propiedades y contribuir a construir una ciudad sostenible.
Desde ABC Projects RD expresamos nuestra disposición a promover este diálogo técnico y presentar la visión conceptual de Parque Vivo Verón Punta Cana como una posible iniciativa demostrativa.
Invitamos especialmente a los propietarios de las antiguas áreas mineras a conocer la propuesta, analizar sus posibilidades y participar, si así lo consideran conveniente, en la evaluación de un proyecto de regeneración territorial.
Y extendemos este llamado a todos los propietarios del Distrito Municipal Turístico Verón–Punta Cana.
No importa si poseen grandes extensiones, parcelas medianas o pequeños terrenos. Todos forman parte de un territorio cuyo futuro nos concierne colectivamente.
Nuestro desafío no es detener el desarrollo. Es conseguir que ese desarrollo construya una ciudad cada vez más funcional, conectada, ambientalmente responsable y capaz de ofrecer calidad de vida a quienes la habitan.
No podemos continuar pensando solamente en cuánto vale nuestra tierra hoy. Debemos comenzar a preguntarnos cuánto podría valer nuestro territorio mañana si aprendemos a planificarlo y desarrollarlo juntos.
Verón–Punta Cana ha demostrado una enorme capacidad para atraer inversiones, generar riqueza y desarrollar proyectos de alcance internacional.
Ha llegado el momento de aplicar esa misma capacidad empresarial y esa visión de futuro a la construcción integral de nuestra ciudad.
Porque una ciudad no nace de la suma de propiedades, sino de la integración inteligente de su territorio.

Y si somos capaces de unir nuestras visiones, podremos comenzar a construir el Verón–Punta Cana que las próximas generaciones merecen.















